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Alcachofa

Si hay una verdura rica, sana y bonita esa es la alcachofa. Además de ayudar a limpiar el hígado contribuye a la eliminación de líquidos retenidos en el organismo

 

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Origen: Se tienen noticias de esta planta desde la Antigüedad, aunque se cree que las informaciones sobre la misma están referidas al cardo silvestre, de la que derivan los actuales cultivares. Se trata de una planta originaria del Norte de África y Sur de Europa. Durante la época romana se habla de ella como planta cultivada, y a lo largo de los siglos se van cultivando las variedades locales, que son la base de los cultivares actuales. En Al-Andalus se cultivaba la alcachofa a partir de semilla el primer año, propagándola vegetativamente en años sucesivos. La obtención de individuos superiores fácilmente reproducibles por multiplicación vegetativa, habría desarrollado este tipo de multiplicación en periodos más recientes. Se trata de una planta oriunda de la zona mediterránea, lo cual explica que su cultivo esté muy localizado en países de la cuenca mediterránea como Italia, España o Francia, donde se produce un 80% de la cosecha mundial. Al ser su temporada de cosecha (otoño-invierno-primavera). En España Benicarló y Navarra por la calidad de sus alcachofas han conseguido sendas denominaciones de origen. Propiedades: Utilizada por las industrias: farmacéutica (la industria cosmética utiliza el zumo ya que contiene calidades bio-activas, vivificantes y tónicas para la piel.), de licores y cosmética. Esto es debido a una sustancia llamada "cinarina" que el alcachofa lleva por dentro de sus hojas, tallo y flores y que ofrece un beneficio para la secreción de la bilis, facilitando la diuresis incluso regularizar las funciones del intestino. Al llevar abundancia de insulina el alcachofa queda óptima para los diabéticos. Es depurativa, digestiva y no engorda. El zumo preparado en licuadora es especialmente terapéutico, aunque algo amargo, por lo que se recomienda mezclarlo con zanahorias o zumo de remolacha. Es colerética, mejora las dispepsias, las flatulencias, la albuminuria crónica, las anemias postoperatorias y la arteriosclerosis. Favorece la oxidación de los carbohidratos. Comer alcachofa está indicado para todos, ya que vigoriza, ayuda al hígado, seda la tos, fortalece el corazón, depura la sangre, es un remedio para la litiasis. Y, por fin, tiene propiedad AFRODISÍACA. Es beneficioso a la salud comerla especialmente cruda y en abundancia. COMPOSICIÓN Y VALORES ENERGÉTICOS DE LA ALCACHOFA

  • (100 gr. de producto)
  • Parte comestible 34 %
  • Agua 84.0 g
  • Proteínas 2.7 g
  • Lipides 0.2 g
  • Glucides disponibles 2.5 g
  • Fibras 5.5 g
  • Energia 22 kcal
  • Sodio 133 mg
  • Potasio 376 mg
  • Hierro 1.0 mg
  • Calcio 86 mg
  • Fósforo 67 mg
  • Niacina 0.5 mg
  • Vitamina C 12 mg

Procedencia: Instituto Nacional de Alimentación

Cultivo y producción: La alcachofa se planta a primeros de agosto y se recolecta de forma escalonada; la entrada en producción se efectúa a mediados de octubre y dura hasta las primeras heladas (en diciembre). Hay una segunda brotación cuya recolección se realiza desde febrero hasta junio. Con más de 25ºC comienza a formar pelo en su interior y pierde sus condiciones de calidad. Para el producto en fresco se destina la producción de otoño y la de marzo a mayo. La industria aprovecha de forma creciente la producción desde abril. La temperatura ideal es entre 15 y 18º C. La recolección se realiza a mano, cada seis o siete días. Es remarcable su contenido alto de potasio, calcio y magnesio. Contenido vitamínico: A, E, B1, B2 y C. Variedades: Las variedades cultivadas se agrupan según el color de las cabezuelas: verde claro o violeta y la más conocida y extendida en España es la variedad Blanca de Tudela y una nueva variedad Talpiot, que se obtiene a partir de planta cultivada de semilla, a diferencia del resto de variedades que se cultiva a partir de esquejes. Asimismo, se comercializa la variedad autóctona de alcachofa Morada Mallorquina. Respecto al origen del cultivo de la planta de la alcachofa en Benicarló, es importante aclarar desde un principio que por no estar lo suficientemente documentado se pierde en la memoria del tiempo. Manifiestan los ancianos que ya sus padres y abuelos las venían cultivando, pero, añaden, no en la variedad de la alcachofa actual ni con los fines comerciales de ahora, sino como complemento gastronómico familiar. Para ello sembraban una variedad de carxofera de la que se aprovechaban los tallos tiernos (cardets) y las pequeñas alcachofas que producían. El botánico Cabanilles las denomina Scolimus hispanicus y dice que abundaban en su época (finales del siglo XVIII) en los regadíos de toda la tierra valenciana. Los cardets constituían la base de la renombrada "olleta benicarlanda", un antiguo condimento popular que generación tras generación se ha ido transmitiendo hasta nuestros días. La producción y comercialización de la actual alchofa se inició a finales de la década de los años 40, o sea hace como medio siglo. Sin duda que el agricultor de esta zona, habituado ya al cultivo de carxofes y cardets desde tiempo inmemorial y conociendo bien el rendimiento que de él podía obtenerse en esta tierra, no dudó en cultivarlo a gran escala en cuanto el comercio se extendió y los mercados nacionales se aproximaron mediante el transporte por carretera. Alcahofa de Tudela : La indicación geográfica protegerá los capítulos florales o 'cabezas' procedentes de plantas del cultivar 'Blanca de Tudela' de la especie Cynara scolymus L., comercializadas en fresco y en conserva." Las alcachofas comercializadas en fresco serán de las categorías comerciales 'Extra' y 'I' La zona de producción está constituida por treinta y tres localidades del sur y sudoeste de Navarra, 32 pertenecientes a la Comarca Agraria V o Ribera y una perteneciente a la Comarca IV, Navarra Media. La elaboración de conserva puede llevarse a cabo en cualquier punto de la geografía de Navarra, aunque el 95% de la industria transformadora se asienta en la misma zona de producción. Se entiende por cultivo anual el que la plantación se levanta tras de permanecer un año sobre el terreno, -de agosto de un año a julio del siguiente-. El cultivo es bianual cuando se levanta al concluir el segundo año de plantación. La plantación se realiza con planta del cultivar 'Blanca de Navarra' procedente de vivero inscrito en el Registro Oficial de productores, comerciantes, e importadores de semillas y plantas. El cultivo debe realizarse siempre en condiciones de regadío. La recolección es manual, con pases sucesivos seleccionando los capítulos hábiles para el consumo. La alcachofa, cuya presencia en los regadíos tudelanos data de la Edad Media, es un cultivo mimado en toda la Ribera y, junto con el espárrago blanco, emblemática de la producción hortícola de Navarra. El cultivo de la alcachofa encuentra en las llanuras de aluvión y sobre todo en las terrazas más bajas de los ríos Ebro, Ega y Aragón, con su afluente el Arga, los suelos más adecuados para su desarrollo; se trata de tierras de textura media, exentas de pedregosidad, ricas en cal, frescas y bien drenadas. Un auténtico alarde artesano en la conducción del riego, consigue que este medio sirva para complementar las carencias naturales de la pluviometría de la zona y la dirección del cultivo, más que para la obtención de altos rendimientos. Las características climáticas de la zona, con inviernos fríos y primaveras suaves, permiten obtener una cadencia de producción mucho más lenta que las de zonas más precoces, consiguiéndose un producto de calidad más cuidada y favorecida por el sistema de producción. Por todo ello, el cultivo de la alcachofa, que aparece en Navarra con la dominación musulmana, ha constituido durante siglos una de los cultivos fundamentales de la huerta tudelana hasta llegar a constituir uno de los componentes característicos de la menestra, quizá el mejor exponente de la gastronomía de la Ribera de Navarra y plato apreciadísimo durante la primavera ribereña.

Oda a la alcachofa

En Odas elementales (1954)

La alcachofa

de tierno corazón

se vistió de guerrero,

erecta, construyó

una pequeña cúpula,

se mantuvo

impermeable

bajo

sus escamas,

a su lado

los vegetales locos

se encresparon,

se hicieron

zarcillos, espadañas,

bulbos conmovedores,

en el subsuelo

durmió la zanahoria

de bigotes rojos,

la viña

resecó los sarmientos

por donde sube el vino,

la col

se dedicó

a probarse faldas,

el orégano

a perfumar el mundo,

y la dulce

alcachofa

allí en el huerto,

vestida de guerrero,

bruñida

como una granada,

orgullosa,

y un día

una con otra

en grandes cestos

de mimbre, caminó

por el mercado

a realizar su sueño:

la milicia.

En hileras

nunca fue tan marcial

como en la feria,

los hombres

entre las legumbres

con sus camisas blancas

eran

mariscales

de las alcachofas,

las filas apretadas,

las voces de comando,

y la detonación

de una caja que cae,

pero

entonces

viene

María

con su cesto,

escoge

una alcachofa,

no le teme,

la examina, la observa

contra la luz como si fuera un huevo,

la compra,

la confunde

en su bolsa

con un par de zapatos,

con un repollo y una

botella

de vinagre

hasta

que entrando a la cocina

la sumerge en la olla.

Así termina

en paz

esta carrera

del vegetal armado

que se llama alcachofa,

luego

escama por escama

desvestimos

la delicia

y comemos

la pacífica pasta

de su corazón verde.

 

Pablo Neruda

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